El poder de la gestión cultural de Víctor Sandoval era tan grande, que ensombrecía su poesía: Jorge Terrones (I de II)

Jorge Terrones crea en Aguascalientes la Cátedra Víctor Sandoval. Crítica de la Cultura

  •          Yo me llevé una enorme decepción y tristeza al comprobar que, con muchas personas de mi generación, que es la de los 80, se desconocía la obra de Sandoval, tanto como poeta y como gestor
  •          Creo que podemos abrir un diálogo muy rico, no solamente sobre Sandoval sino sobre la descentralización cultural, sobre la crítica mexicana, sobre el mundo contemporáneo, sobre las instituciones culturales en nuestro país…


Por Jorge Luis Heredia

Jorge Terrones, el escritor del diálogo, de los silencios y armado con sus poderosos puntos y comas, que son como los rayos X con los cuales detecta con precisión las grandes obras literarias, suelta con su mesurada voz que Aguascalientes no tiene una obra maestra de la literatura. Y a pesar de esa visión preclara, decidió un día, en sus investigaciones para el doctorado, que la entidad necesitaba una cátedra para dialogar sobre la cultura y no eligió a Paz, ni a Fuentes, ni a Rulfo, ni a Elena Garro, sino a la raíz de la cultura que hoy se vive en Aguascalientes: a Víctor Sandoval.

Jorge Terrones. Escritor. Foto: Claudia Quezada. Cortesía de Jorge Terrones.

El autor, que se encuentra en sus dorados y creativos treintas, con un libro en su haber, Tres sardinas en un plato e ideas nómadas. Arte contemporáneo y Octavio Paz, no optó por los famosos porque para él la fama es un accidente, optó por continuar el diálogo con la historia, con su historia, por sus raíces y confía plenamente en que la producción poética de Víctor Sandoval y, sobre todo, su importante lucha por la descentralización cultural, serán la materia particular de la cátedra que emprende de la mano de la Universidad de las Artes y del Instituto Cultural de Aguascalientes.

Le solicito una entrevista para Fin de Semana y acepta con una sonrisa suave y natural, que no logro descifrar si es el reflejo de su espíritu o es su carta de presentación. En la entrevista me doy cuenta de que no es una carta de presentación, realmente Jorge Terrones tiene una actitud total hacia el diálogo, en el que es pausado, analítico y sobre todo se ve que ama los silencios, los silencios que dan paso a la reflexión. Me imagino que también utiliza los silencios para dar a su interlocutor el tiempo de participar. De hecho, antes de contestar algunas preguntas se toma más tiempo, reflexiona, pondera y contesta ordenadamente, por ello decidí iniciar con tres puntos suspensivos algunas de sus respuestas, para hacer notar esa pausa.

Jorge, para hacer una cátedra pudieras haber elegido a Rulfo, a Elena Garro, pero elegiste a un autor de casa, ¿por qué?
Víctor Sandoval a mí me parece una de las figuras centrales de la cultura mexicana, y a raíz de una parte de mi tesis doctoral, me di cuenta de que escaseaban los estudios en torno al trabajo de Sandoval. No existen publicaciones que vinculen las artes escénicas y la gestión de Sandoval, artes plásticas y la gestión de Sandoval, e igual con el resto de disciplinas artísticas. Este personaje fue, y es, muy complejo, pues tuvo muchísimas aportaciones en distintos campos del arte. Empecé a preguntarme por qué había un silencio de nuestra parte, y he llegado a algunas hipótesis. Quizás la que más me guste es porque fue un gran gestor. No tengo empacho en reconocer que en la gestión cultural, el mejor es aquel cuyo trabajo no se nota: es un personaje silencioso, casi invisible, y permite, como lo mencionaba en el texto, que el arte y la cultura sean los que se consagren y se iluminen con el público, no él. Es un acto de humildad muy profundo. Esa es la hipótesis que tengo de por qué no se ha estudiado en su justa dimensión a Sandoval, y a raíz de ello, me pareció interesante empezar a difundir esto, porque creo que podemos abrir un diálogo muy rico, no solamente sobre Sandoval, sino sobre la descentralización cultural, sobre la crítica mexicana, sobre el mundo contemporáneo, sobre las instituciones culturales en nuestro país… Nos va a permitir, desde mi punto de vista, abrir un gran abanico para que distintas voces se encuentren y dialoguen.

Tú te diste cuenta, pero dime, ¿por qué en el país no se dieron cuenta de la existencia de un gran poeta, que se convirtió más en un poeta local?
Hay publicaciones donde se habla sobre la poesía de Sandoval, son como dos o tres y normalmente son las mismas voces. Hay textos de Juan Gelman, Vicente Quirarte, Marco Antonio Campos, Hugo Gutiérrez Vega, Tomás Segovia, pero son prácticamente anecdóticos: no hay grandes estudios intertextuales sobre Sandoval y otros poetas. ¿Por qué no existe eso? Me lo he preguntado yo también, y me temo que no tengo una respuesta, porque al revisar diccionarios, por ejemplo, el Diccionario Crítico de la Literatura Mexicana de Christopher Domínguez Michael, que se ha actualizado, si no mal recuerdo en 2011, ahí no aparece Sandoval. En el libro de Carlos Monsiváis, Historia Mínima de la Cultura Mexicana del Siglo XX, tampoco aparece Sandoval. Y nos podemos seguir así con las antologías, en la antología de Paz tampoco está Sandoval, y uno se pregunta por qué, a pesar del renombre qué tenía, y del poder que tenía, por qué no está, y no encuentro una respuesta. Quizás el poder y la complejidad de su gestión fue tan grande, que ensombrecía su poesía. Quizás haya sido eso.

Jorge Terrones, durante la presentación de la cátedra Víctor Sandoval, con Claudia Patricia Santana Saldívar, Directora del ICA y Eduardo Vázquez, Secretario de Cultura de la CDMX. Foto: Secretaría de Cultura CDMX. Cortesía de Jorge Terrones.

Posiblemente, pero en Michoacán, en Chiapas no era tan conocido el gestor, algunos quizás conocieron su obra, pero quiero indagar por qué lo ves como el gran poeta, sin que en su tiempo haya cobrado esa dimensión nacional, o quizás es la difusión lo que falta para que se conozca su obra y entonces cobre la dimensión que se merece en el país…
Creo que importa muy poco lo que yo crea sobre la poesía de Sandoval, lo que sí es necesario, desde mi punto de vista, es dialogar con nuestro pasado porque forma parte de nuestra tradición, y si ignoramos nuestra tradición, es lo mismo que ignorarnos a nosotros mismos: es un juego muy perverso. Recuerdo ahora a Elie Wiesel, quien decía “no hay que olvidar, recordar”, y “hay que recordar no olvidar”. Somos nuestro pasado, nuestras tentativas, aproximaciones al futuro, y si hubo personas o personajes interesados en que la cultura se aproximara a nosotros, una reacción necesaria como espectadores o como partícipes de ese mundo es ser generosos. El trabajo de Sandoval es muy rico, hay que dialogarlo, ya después, si en ese diálogo alguien dice que es un mal poeta, o un buen poeta, o extraordinario poeta, o pésimo poeta, ya es secundario, porque ya se está dialogando, pero esta etapa no existe, no estamos dialogando con Sandoval. Yo me llevé una enorme decepción y tristeza al comprobar que, con muchas personas de mi generación, que es la de los 80, se desconocía la obra de Sandoval, tanto como poeta como gestor.

Ya sé que esto es terrible, pero si pusiéramos su obra poética y su obra como gestor en una balanza, ¿qué verías que tiene mayor trascendencia en la sociedad?
A ver si me explico: el trabajo como gestor de Sandoval se puede observar en diferentes campos: a nivel político, a nivel social, incluso turístico, porque al abrir un museo no solamente se dialoga con nuestro pasado, sino que otras personas de otras latitudes, de otras geografías puedan conocer ese pasado y dialogar igualmente. El público que lee poesía normalmente es muy reducido, entonces, en ese sentido, si lo observamos como una gráfica, quizás observemos mayor complejidad a nivel de gestión, que no quiere decir que sea mejor como poeta: son diferentes. Su proyección como gestor se multiplica, son muchos campos y, como pasa con la aplastante mayoría de los poetas, sus públicos son normalmente muy reducidos.

¿Qué ves de Víctor Sandoval como su gran aportación en la gestión?
Creo que la principal, pues son varias, acaso, y quiero resaltar esa palabra, acaso sea la descentralización cultural. Esto es una tradición que se remonta a inicios del siglo XX, Agustín Yáñez, Salvador Gallardo Dávalos y en esa misma tradición está Víctor Sandoval. Yo creo que se dieron cuenta de que la capital absorbía todos los recursos y toda la riqueza de nuestro patrimonio, y por ello hicieron labores para que los museos, por ejemplo, de distintas localidades, hospedaran a los artistas que habían nacido allí. Tengo entendido que Goitia, gracias a Sandoval se fue a Zacatecas. Saturnino Herrán, y algunos otros artistas, aquí en Aguascalientes, y algunas cosas de Orozco, si no mal recuerdo. Entonces empezó a restarle de algún modo el poder, corrijo, el exceso de poder, que tenía la capital con los otros estados, y me parece que lo seguimos viviendo. La crítica a la centralización cultural de México aún no es un tema del pasado.

¿El exceso de poder hace que un poeta sea más o menos popular que otro?
… A ver, me quedé pensando en Paz, que era un poeta con mucho poder por sus revistas, por su relación con Televisa, sin embargo, eso es secundario, porque si leemos ahora a Paz, y lo disfrutamos, no es por sus relaciones con el poder, es porque su literatura es de primer orden. Paz juega en la misma liga que Shakespeare, Homero, Dante, T. S. Eliot. Está allí, no porque una plataforma de poder lo haya impulsado hacia ella. No. Está allí por su inteligencia, por su complejidad como artista. El poder desde luego es efímero, es una fama trivial, donde un poeta puede ser impulsado por cierto poder y que su poesía o su literatura se conozca. Creo que los gustos de las mayorías son siempre prescindibles.

Por lo que comentas, déjame hacerte una pregunta muy compleja, ¿en qué liga jugó Víctor Sandoval?
… Lo comento con seguridad con Paz, porque hemos conversado muchísimo sobre Paz, se ha estudiado muchísimo su poesía. Sobre Sandoval, no, entonces llego a la conclusión de que lo primero que necesitamos es conversar. Y finalmente lo que uno opine no importa tanto, a mí lo que me interesa en el caso de Sandoval es llevarlo al terreno de la conversación y que dialoguemos sobre su obra… Creo que ahora que me estoy escuchando, siento que tengo que corregir, solamente hay una liga, sólo una, la de las obras maestras, y las obras maestras son un puñado, eso no quiere decir que los artistas que no estén allí sean secundarios, porque desde luego que no, yo no podría decir, ahora que estamos con Paz, que Paz sea mejor poeta por ejemplo que Sandoval, pero observo cualidades en la poesía de Paz que me hacen pensar en Dante, en Homero. Nuestro poeta me parece un poeta muy importante y que merece ser discutido, sobre todo por las nuevas generaciones. Probablemente haya investigado mal, pero hasta donde he investigado no he encontrado que mi generación o la de los noventa, que ya están haciendo cosas, agreguen lecturas a la poesía de Sandoval.

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