No creo que exista la literatura de género, la literatura es literatura: Renata Armas Bisnácida

Las líneas de Eros: creación literaria alrededor del erotismo en la Casa Terán

  • Es hora de competir como debe ser, hombres y mujeres como debe ser, desde el momento en que dices yo no compito con él porque él es hombre yo soy mujer y me voy a poner sólo con las autoras, en ese momento tú misma te estás clasificando y no debe ser así
  • Lo que escribes será puesto bajo la lupa, entonces tratar un tema como erotismo, o hablar del amor entre una mujer y otra mujer, automáticamente es la mirada de que ay, quiere decir que es bien cachonda, entonces quiere decir que hace esto, uy, entonces qué no hará


Por Jorge Luis Heredia

Lectura de poemas eróticos en Aguascalientes, no, la novedad no es que haya poemas eróticos, sino que haya sesiones públicas y que las personas asistan a escucharlos, en medio de charolas con plumas y pinceles provocativos y provocadores. Y allí está Renata Armas Bisnácida que sin engolar la voz los suelta al aire para que naveguen entre oídos y corazones que estén dispuestos a sentir: Me dices “perversa” por gritar con mis labios rojos / por saberme multiorgásmica, insaciable / y acabar hasta con tu sombra / cada vez que termino contigo / hecho pedazos.


Renata Armas Bisnácida. Poeta

Renata es la poeta del erotismo, sí, lo es hoy, pero mañana buscará nuevos campos literarios que la reten, que la lleven a renovarse, a evitar a toda costa la monotonía, así como lo ha hecho en el pasado. De hecho, Renata Armas renace cada vez para no repetirse. Por eso inició el taller de creación literaria alrededor del erotismo del que surgió lo que ella llama la experimentación sonora, que fue presentado en la casa Terán el fin de semana, junto con dos de tus talleristas, Alexa Ibarra y Pablo Pereira. Los demás tuvieron ocupaciones de última hora.

Renata es una mujer que ha tomado de la vida toda la libertad que puede. Se asume como mujer completa, pero de ninguna manera como poeta de género, ni escritora de género, no, se asume solo como mujer, con todo y sus debilidades, con todo y sus fortalezas, para ella la literatura es o no es. Renata no desea estar protegida en el manto de la literatura de género para competir en certámenes literarios solo contra mujeres, no, está abierta al mundo, por eso no cree, por ejemplo, en el premio Dolores Castro.

Renata, la escritora y poeta, acepta una entrevista con Fin de Semana… Ella es Renata Armas Bisnácida.

Renata, lo primero que quiero saber es ¿porque Bisnácida?
¿Por qué Bisnácida? Mi nombre es Renata, tal cual. Yo nunca había pensado en ponerme Bisnácida. Todo sucedió porque tuve una experiencia muy fuerte en mi vida. Me caso y por razones…, me divorcio. Para entonces yo ya escribía cosas. Generalmente las mujeres piensan tú y yo somos uno mismo, como Timbiriche y yo no. A mí siempre me quedó muy claro que yo era yo y mi esposo era mi esposo y estamos los dos aquí voluntariamente… Eso me permitió a mí continuar en cuestión de la gestión cultural, en cuestiones literarias, me incluí en un círculo de literatura, entonces yo realmente seguí en mi actividad como creadora. Al principio era curioso porque escribía en revistas para publicar, pero escribía poesía por debajo de la mesa, entonces llegó un momento a partir de mi divorcio que empecé a producir más poesía. Resulta que empecé a jugar para que no supieran quién era, fui Lady Letal, Nemucine, fui Noctámbula y un día jugando con Cuaco Navarro, estábamos en mi habitación, generalmente nos juntábamos para crear, él es artista visual, se ponía  a pintar o tomar fotografías y yo a escribir, y ponemos una canción de Joy Division o The Cure a ver qué se nos ocurría. Y nos poníamos como carreritas a ver qué salía. Terminábamos y listo, intercambio, tú qué hiciste, yo que hice. Y en una de esas me dice, me gusta tu poesía, es muy ácida, el tono incluso no es ni siquiera femenino, es una voz muy fuerte que llega directo. La vas leyendo y piensas que te vas a salir, y no, al contrario no lo dejas hasta que termina. Y me pregunta, oye, ya tienes un seudónimo y le dije no, pues deberías de pensarlo porque eres una artista. Me quedé pensando, y entonces surgió Bisnácida. Se supone que Renata es la nacida otra vez y yo nací nada más dos veces, entonces de allí viene lo bis, y nacida por dos veces nacida y ácida por el toque ácido de mí poesía, que es lo que me caracteriza.

Cuando hiciste el taller, ¿cómo recibieron sus alumnos y la idea de hacer poesía erótica?
Mira, de hecho la idea no fue mía, fue de ellos. Yo ya la había pensado, estructuré cómo escribir un poemario, y también había pensado en este tipo de provocaciones. Lo que es cierto, y lo descubrí como creadora, que el erotismo no puedo hacerlo si no hay una inspiración. No estoy hablando de que esté casada, sino que tengas quién te provoque o a quién provocar, porque si no, no escribes erotismo, eso me quedó muy claro. Entonces me di cuenta, en una actividad que tuve con un rapero, que salieron poemas muy padres. Me pregunté qué fue lo que provocó esto, y pues fue ver que lo estaba provocando a él, y al mismo tiempo saber que él me estaba provocando a mí, y se me ocurrió hacer un taller de erotismo. Y en una charla con los raperos, muchos de ellos ya están en otro momento, muchos de ellos los conocí en la prepa y ahorita ya tienen pareja, unos ya están casados, entonces su experiencia con el sexo es totalmente distinta, ya la sienten, la viven de otra manera, pero no sabían cómo abordarla, de tal forma que no sonara como reggaetón, y me dicen, porque no te armas un taller, pues va, todos vamos a salir ganando, todos los que se interesaban a pasar la línea delgada sin que suene a reggaetón, y yo como poeta se me va a quitar lo mojigata, que me cuesta mucho trabajo y los que no tienen novia, pues van a conseguir novia, todo va a estar bien. Y así fue como nació el taller de erotismo, después se fueron uniendo otras personas dedicadas al rap, que también les interesaba el tema, entonces fui estructurando un taller que nos sirviera a todos, que se pudiera adaptar a casi  cualquier tipo de estilo, a cualquier tipo de forma, que se pudiera trabajar al final como un tipo de experimentación.

Renata, ¿a Aguascalientes le hace falta hablar de erotismo o escuchar hablar de erotismo?
Yo creo que sí le hace falta, en el sentido de que en general hace falta sentir, reconocer que tenemos cuerpo y mientras tengamos cuerpo tenemos sensaciones y que de esas sensaciones debe haber una correspondencia. Nosotros sabemos y vivimos esta cuestión del suicidio, esta cuestión de qué se trata, nada más y nada menos que no estamos acostumbrados a tener una correspondencia con el otro, no solamente en el sentido erótico, no estamos acostumbrados a convivir con el vecino, no estamos acostumbrados abrirnos con el compañero de trabajo, con el familiar, con el hijo, estamos todos en un mismo lugar pero no queremos tener contacto con otras personas, y es realmente lo que estamos haciendo las personas aquí. Si podemos iniciar con un erotismo, y si podemos hacerlo con la pareja, mucho mejor.
Poeta del erotismo. Renata Armas Bisnácida.

¿Aguascalientes es mojigato?
Mojigato no, tiene miedo que es distinto, porque sí se trata el tema, porque sí va la gente a ver ese tipo de temas, a escuchar, habla sobre él, pero tiene miedo a abrirse completamente.

¿Viste el miedo en tus talleristas?
Sí, sí lo vi conforme iba pasando el proceso. Todo lo que es atrás de bambalinas es muy padre, todo el mundo participando, pero conforme ya se iba acercando el momento para presentarlo a un público, empezaron ya con problemitas, porque vamos hacer ahora experimentación con sonido, vamos a hacer esto, vamos a hacer lo otro, vamos a ponerlo en escena, pero hace unas dos o tres sesiones que empezamos con que no puedo, a sentirse las ausencias. Algunos por ejemplo sí se alejaron totalmente sin decir nada, simplemente me mandaron un mensaje, puedes usar mi material, adelante, sin explicación. Creo que allí hay un problema también como creadores, como responsable también de lo que haces en ese sentido y comprometerte hasta el final con lo que haces.

¿Es un poco de represión o auto represión? Por lo que dices en la parte íntima se atreven a hacerlo, pero salir al público es una cuestión difícil…
Más que represión yo creo que es representación, arruinar lo que represento, cómo un rapero va a representar algo que está fuera de lo que yo soy, estar frente a otras personas haciendo una representación que no es rapero. Como yo al ser filósofo voy a presentarme en un escenario a hablar sobre algo y dejar de representar ese filósofo que siempre está sentado nada más hablando de otros temas con filósofos, qué van a decir, es el miedo a romper con esa imagen que tienen de mi como artista plástico frente al público cuando en este momento no voy a hacer ni video ni pintura, sino que me voy a dedicar a crear atmósferas, de qué manera hacer algo que se sale de los formatos ya establecidos y que ahora solamente se va a tratar de jugar con instrumentos. Entonces, son estas preguntas que tienen los creadores desde adentro, el querer romper con esa representación, yo represento el pintor, yo represento al rapero, yo represento al filósofo, qué van a decir mis colegas. Éste no soy yo, tengo que cumplir con un rol, y creo que falta en los artistas también ese otro lado de que somos multifacéticos, que podemos hacer lo que queramos. Y se tiene miedo incluso a romper los límites en uno mismo.

¿Tú?
Yo no, yo no soy así, ahorita hice esto de erotismo, ya hace dos o tres años experimenté la poesía con rap, voy a lanzarme también a la acción poética, y la cuestión de la provocación a partir del cuerpo como detonantes de sensaciones en otra experimentación con otro libro, entonces no, a mí no me da miedo, yo creo que el artista tiene que renovarse, de repente el saber que va a estar fulano, ya sé hasta con qué poema va a empezar y con qué poema va a terminar, ya me lo sé de memoria, ¿no?, ya se quedó a hablar del mismo tema, el tema de la abuela, el tema del perro, o ahora va a venir a tratar el tema del alcohol, ahora nos va a venir a decir cómo está amargado porque lo dejó la tipa, ya nosotros mismos nos volvemos cotidianos, nos volvemos aburridos, no volvemos cuadrados, y yo creo que un artista debe renovarse todo el tiempo.

Me llama la atención que no te asumas como una artista de género, sino como una autora simplemente, ¿por qué?
Mira, desde letras yo tengo ese problema con el concepto de literatura de género. A mí me molesta mucho, porque dentro de este digamos proteccionismo a la mujer, hemos caído en una violencia mucho más fuerte creo yo…

Explícame por favor…
Asumir a la mujer como algo frágil. ¿Cuándo realmente era peor, era peor cuando ni siquiera leían lo que escribías o ahora que te clasifican para que te lean? En ese sentido yo no creo que existe la literatura de género, la literatura es literatura, punto, se acabó. O es poesía o no lo es, o es cuento o no lo es, o es novela o no lo es. Quienes están ahí realmente son voces, no son autores, al menos en mi caso mi poesía es muy fuerte, nunca vas a encontrar jamás una voz femenina, puede leerla cualquier tipo y van a decir qué fregón es este guey, pues sí, resulta que sí, porque mi tono no es así, al contrario, mi voz no es de mujer. Un día de forma intencional me invitaron a un encuentro de literatura de género, qué fue lo que hice, que me llevé ahora sí que con toda la intención del mundo, para darles en la cara que no existía eso, todos mis poemas lesbianos, todos. Los leí ahí y al terminar iba un poeta de Pachuca y le pregunté tú que pensaste cuando me conociste, yo pensé qué lesbiana tan chido que escribe, y dije órale, al final de cuentas mi experimento funcionó, todo mundo se la creyó que yo era lesbiana, cuando no soy lesbiana. Entonces hasta qué punto al público le estamos dando de tragar esa mentira. La poesía no es de quien la escribe, uno es autor claro, pero la voz que está allá finalmente es la visión, es la perspectiva que tú tienes, el resultado de lo que tú digeriste, de lo que salió hacia afuera y que no necesariamente es el autor, eso no es cierto los autores somos los más grandes mentirosos y por eso creo que la literatura de género no lo es, es literatura y punto.

¿En ese sentido la mujer no es frágil desde tu perspectiva?
No, no es frágil, es creadora. Es una creadora simplemente que escribe, que pone allí su visión, que tiene su manera de hacerlo, tiene su propio lenguaje y si mueve el espíritu, si mueve emociones, si mueve todo entonces funciona.

¿Y la sociedad acepta a las mujeres creadoras desde tu perspectiva?
Las acepta, sí, pero también hay un pleito que yo tengo con las autoras, dentro de este feminismo se han esforzado tanto en hacer una sola voz que han exagerado, y han exagerado en qué sentido, en declararse como autoras, no sé, simplemente un premio Dolores Castro, a mí se me hace absurdo, no vas a ganar nada si te pones aparte, en un grupito aparte, creo que es hora de competir como debe ser, hombres y mujeres como debe ser, desde el momento en que dices yo no compito con él porque él es hombre y yo soy mujer y me voy a poner sólo con las autoras, en ese momento tú misma te estás clasificando y creo que no debe ser así. Creo que si quieres ganar, y nos ha costado mucho llegar hasta este punto, debemos sacarle provecho y debemos hacer lo que nos corresponde, que es realmente trabajar y trabajar bien.

¿Tú qué has enfrentado para llegar a este punto, qué cosas, qué hechos, qué pensamientos?
Hay varios puntos que tocar. Punto número uno que debe enfrentar una creadora, luchar contra esta creencia de que el autor todo lo que vive lo escribe. Y eso le pasa  tanto a hombres como a mujeres. Lees a un poeta, a un novelista y creen que lo que escribe es lo que es. Con las mujeres pasa lo mismo, es el primer reto como creadora. Segundo reto como creadora es cuidado con lo que escribes, porque eso que escribes será puesto bajo la lupa, entonces tratar un tema como erotismo, o cómo te decía hablar del amor entre una mujer y otra mujer, automáticamente es la mirada de que ay, quiere decir que es bien cachonda, entonces quiere decir que hace esto, uy, entonces qué no hará, si así nada más lo describe, qué será en la realidad. Y estos cuestionamientos no van con los hombres. Simplemente quién se le acercó Benedetti para preguntarle por las prostitutas o a Sabines, nadie, nadie los cuestiona. Habla cualquier poeta sobre sus aventuras, pero cuidado con que lo haga una poeta porque entonces sí preguntan y quién te enseñó. Se necesita un valor desde adentro de que no te importe nada, una libertad total y un convencimiento de que lo haces por arte.

Ayúdame a esclarecer eso de que no te importe nada…
Que no te importe primero la sociedad en cuanto a que tú vas a escribir esto es lo que soy. En cuanto a poeta, la poeta que se presenta ante ustedes es una cosa y mi vida personal es otra. ¿hace falta mencionado? Sí, sí hace falta mencionar, porque a mí me ha pasado incluso con mis propios alumnos, con gente del público, que de repente con temas de erotismo empiezan a coquetear y a insinuar, y no, una cosa es lo que viste allá enfrente y otra lo que soy yo. Ahora sí que es tener una fortaleza en ese sentido o visión de hacerle saber al otro que ser artista es una cosa y tu vida personal es otra. En lo personal es muy confuso también para los pretendientes de separar a esa artista de lo personal, entonces entender de que tú solamente eres un medio, de que no eres realmente el creador de eso, puse mis palabras porque tú no podías decirlas y si yo puedo, pues qué mejor.

Una cuestión más que me inquieta, ¿necesita Aguascalientes ser educado para este tipo de eventos públicos sobre poesía erótica?
Más que ser educado, necesitamos más comprensión, pero creo que falta más el trabajo no de Aguascalientes, sino de los artistas de Aguascalientes, los artistas son, somos los que debemos abrirnos, los artistas somos los que debemos enseñarles a las personas cómo mirar el arte, abrirse a escuchar y a sentir, pero los artistas debemos hacerlo, el público no va a cambiar porque sí, el público no se va a abrir porque sí, entonces si puede internet, si pueden los medios, si puede cualquiera, por qué no hacerlo nosotros desde esa perspectiva.


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