El poder de elegir atrás de Las lagañas de Oetl
Jornadas Escénicas en
Aguascalientes
- En Las lagañas de Oetl no es absolutismo de que no coman carne, no es así, a veces no hay de otra y hay que comer carne, entonces es eso, que seamos conscientes de que podemos elegir lo mejor para el sistema y para nosotros
- Al final el pollo se termina consumiendo en el tiempo, como el humano termina consumiéndose en el tiempo, el ser humano como los animales al final terminan consumidos por el tiempo.
Por Jorge Luis Heredia
En el video Another Brick in the Wall de Pink Floyd
se trataba de personas caminando en fila irremediablemente hacia un destino de
domesticación. En la obra de teatro Las
lagañas de Oetl, los protagonistas son pollos cuyo único destino es
convertirse en nuggets. La metáfora
de Gil Casas es poderosa al narrar en el escenario los 56 días de vida de los
pollos antes de convertirse en nuggets,
con tanto drama que la obra parece una comedia que, al final, retrata con
crudeza la vida de los humanos, que sí, sí pueden salvarse de su destino de
domesticación, pero eso depende de sus decisiones para aferrarse o no a la
libertad.
![]() |
| Las Lagañas de Oetl, el pollo original, en el teatro Antonio Leal y Romero de Aguascalientes. Foto: Fin de Semana. |
Cortarles y cauterizarles el
pico y las patas, llenarlos de hormonas, obligados a vivir en espacios
reducidos, tan reducidos como su propio tamaño en el que los pollos se ven
obligados a convertirse en caníbales, sin un día de descanso, sin un día para
pensar en nada que no sea comer y comer hasta el final de la cadena para
convertirse en nuggets, que un grupo
de jóvenes sonrientes servirán en un restaurante de comida rápida a familias repletas
de niños y niñas felices y obesos y obesas. Y todo eso lo hacen con un ritmo intenso, al
ritmo de una guitarra eléctrica, liberados del peso del teatro conservador,
como si el teatro dramático se tratara de algo divertido.
De los cuatro actores en
escena, solo Tania de la Peña es vegetariana, y en la obra le toca freír un par
de huevos después de una intensiva información del número de gallinas que se
requieren para que pongan los huevos que consume a diario la humanidad y que,
aunque en los comerciales de la televisión se les ve felices y dichosas a las
gallinas, nada, nada más lejos de la realidad. La actriz nos receta la crítica
forma de vida de las gallinas a modo de documental. Y cierto, la vida de las
personas es una y lo que representan en el escenario es otra y lo hacen, lo
hacen como profesionales del teatro. Como compañía están abriendo nuevos
caminos para narrar historias de una manera dinámica, divertida, dramática y altamente
demandante de un cuerpo preparado físicamente para dejar el alma en el
escenario.
El grupo de teatro Funámblo
Espacio Escénico ganó la representación estatal de Jalisco para la edición
regional que se celebró recientemente en Morelia, su propuesta impacta, su
propuesta gusta, el teatro Antonio Leal y Romero de la Casa de la Cultura de
Aguascalientes a tope, compuesto en gran medida por profesores y estudiantes de
las artes escénicas y el aplauso intenso. Algo tiene este grupo de teatro que
se hace llamar colectivo, que acepta la entrevista para Fin de Semana, “pero
todos”, no sólo el representante. Y aquí está.
¿Por
qué una historia de pollos?
Gilberto
Casas. Es un proceso que se dio hace tres, cuatro años, junto
con Carlos, con Emma Miorin, Francisco Ramírez, Rafael Castellanos, decidimos
hacer un proyecto así que hablara sobre una crítica al sistema, nos metimos con
la industria avícola, es una analogía tal cual de lo que pasa realmente en el mundo.
Nosotros decidimos hablar un poco de cuatro pollos que viven enjaulados y que
tienen enfermedades mentales, al final es eso la metáfora.
![]() |
| El destino de los pollos es ser nuggets, ¿y el de los humanos? Foto: Fin de Semana. |
Si
el destino de los pollos es ser nuggets, ¿cuál es el destino de los humanos?
Carlos
Méndez. Así como los pollos viven cincuenta y seis días, se
están contando sus días, hacemos esa analogía de que de repente la humanidad
así está, contando los días y con la pregunta anterior, el motivo de empezar a
trabajar con los pollos es que mi compañero Gil Casas tuvo una vivencia de
trabajar en la industria avícola y ahí nació la idea y después del proyecto que
él te comentó.
Hacen
la metáfora, ¿y luego que esperan del público?
Tania
de la Peña. Pues realmente no esperamos que se rían, no
esperamos que les guste, del público solamente esperamos que se queden con el
mensaje, ¿cuál?, pues el que ellos quisieron agarrar, porque esta obra habla
sobre todo y a la vez habla sobre nada. Esperamos que el público se quede con
lo que más les haya movido, con lo que les haya dejado inquietudes, entonces
pues finalmente ese es nuestro objetivo que el público se quede con algo, con
un discurso.
¿Somos
pollos?
Carlos
Méndez. Tú
dime… ¿tú qué opinas?
Yo
pregunto…
Carlos
Méndez. Pues sí, ¿no?, somos pollos… ¿tú qué opinas?
Parecemos
pollos. Parece que nuestra vida está predeterminada… ¿No está muy obvia la
metáfora?
Tania
de la Peña. Ese es el punto, porque el objetivo del
pollo es convertirse en nugget y
nosotros…, qué va a pasar con el humano. Al final el pollo se termina
consumiendo en el tiempo, como el humano termina consumiéndose en el tiempo. Al
final los días nos ganan y mueres aunque no quieres morir, es eso, el ser
humano como los animales al final terminan consumidos por el tiempo.
Rafael
Castellanos. Encontramos mucha analogía con el hombre, no
somos pollos, porque nosotros tenemos ese sentimiento de querer ser libres, de
instruirnos día a día y los pollos que ya tienen su destino muy trazado de aquí
al día cincuenta y seis, pues esperamos que el público no lo tenga, que el
público se sienta en ese momento con la libertad de salirse de esa jaula, de
incitar a los demás pollos, tener un pensamiento propio, como dice Tania, no
queremos decirles cuál, sino que a lo mejor lo desarrolle. Me gusta mucho del
título de Las lagañas de Oetl, porque vivimos todo el tiempo tan lampareados
con la televisión, con los anuncios, que en qué momento podemos ser ese pollo
que piensa diferente.
¿Cuál
fue el reto que enfrentaron para que esto fuera una historia?
Carlos
Méndez. Para entender el texto primero te tienes que aceptar
como parte del sistema y entonces nosotros sí criticamos, pero formamos parte
de él al final, por ejemplo en escena el personaje come huevo, ora sí que
escupimos mierda, pero la escupimos para el cielo y también nos cae.
¿Alguno
de ustedes es vegetariano?
Tania
de la Peña. Yo, no consumo nada de origen animal.
Pero
guisas los huevos
Tania
de la Peña. Sí,
ése es el reto incluso como persona. Sabemos que no podemos vivir en una utopía
en la que todo es bonito o todo es perfecto, no es así y aunque uno tenga sus
propias reglas como persona, sabemos que las reglas se rompen y se acomodan
para cualquier persona y ese fue el primer reto, guisar un huevo, hablar sobre
el pollo al interpretar y ser un pollo, eso ya te pone en un estado vulnerable
y por ejemplo, tomando tu pregunta sobre la línea narrativa, cuando no llevaron
el texto, no fue nada fácil, fue complicado entenderlo. Decidimos salir a la
calle para poder entenderlo, ver a la gente comiendo pollo, ir a Mcdonald’s, ir
a Kentucky, cómo se comporta, como consume el pollo y vimos que el pollo es
parte de nuestra vida y aunque yo sea vegetariana y no lo consuma, eso no
quiere decir que desapareció que ya no es mi vida cuando es parte de todo el sistema.
Gil
Casas. Pero también el texto tiene muchas metáforas, habla sobre
el canibalismo de las aves. A los pollos les cortan el pico pero el problema
persiste. También a nosotros, es la misma metáfora. Entonces el texto está
bañado de puras metáforas, muchas verdades tal vez, contradicciones, y no sabes
cuál es la verdad y cuál es la mentira. Por ahí va el asunto de la dificultad,
que también fue un proceso largo de laboratorio con charlas, con ensayos,
bueno, es un ensayo dramático, así lo denominamos.
Rafael
Castellanos. Teatralmente qué es lo que ponemos en juego,
venimos todos de licenciatura en artes de Jalisco que cerró su plan de
estudios, pero investigar y conocer de diferentes técnicas de teatro, eso
también nos pone a nosotros como vulnerables de decir qué es lo que queremos
contar, lo que podemos transgredir, qué tipo de teatro queremos mantener. Cada
quien tiene una formación con una tendencia diferente pero todos en común nos
gusta hacer teatro, quitándole ese mote de que es clown, este teatro o lo otro, entonces lo que ponemos en riesgo es
decir vamos a hacer una escena viva, que esté la carne y el cuerpo allí
entregado, y las ideas y también el reflejo de la vida, que es donde hicimos
nuestro estudio de campo. Yo en el colegio donde trabajo, no son castigados ni
les cauterizamos el pico, pero desde la infancia hay una condicionante, no
corras, no empujes, no, no, no, los niños gritan porque oyen el timbre, ya hay
un conductismo. Entonces tomamos incluso ideas de otros teatreros que en la
actualidad están haciendo unos discursos muy llegadores, más allá de los
lenguajes televisivos.
Gil
Casas. Y en definitiva el proceso sigue, cada función que hemos
tenido ha sido muy importante porque el público luego se ríe con ciertos
chistes que tenemos y luego no. Nos ha tocado que la gente no se ríe de chistes
que estamos acostumbrados a contar, pero vemos que el público está muy
afectado, entonces nosotros decimos híjole, el público no ríe, está muy
afectado, entonces es como muy satisfactorio haberlo movido, algo pasó, algo
sucedió y como comenta Rafael, por ahí va nuestro reto de qué onda con el
teatro.
![]() |
| Las lagañas de Oetl tiene muchas metáforas. Foto: Fin de Semana. |
Como
personas somos una cosa y como actores otra, entonces, ¿no hay una
contradicción entre su discurso y el hecho de que ustedes no sean veganos?
Gil
Casas. Es la misma metáfora, yo no lo hago con una cuestión
personal, es un una cuestión en general, porque yo sí como carne. El problema
va a persistir aunque yo me convierta en vegano. A mí sí me gusta la carne,
entonces digo ya no voy a comer tanta carne y voy a comer las verduras. No seas
chairo pues…
Carlos
Méndez. Y como comentaba Gil hace ratito, el tema también va
sobre el canibalismo y el hecho de que algunos coman carne pues habla del
canibalismo, y redondeando las analogías, pues venga, cómo nos comemos entre
nosotros y sobre todo la sociedad mexicana que no nos dejamos crecer, pasa
mucho en el ambiente del teatro en Jalisco y ahorita que nosotros somos un
grupo nuevo que ganó la muestra estatal, de repente también eso, que éramos
nadie y de repente ya están ahí. Ahí va implícita esta analogía del
canibalismo.
Tania
de la Peña. Habrá personas que sólo tienen qué comer
pollo, y digo la carne no es mala, por generaciones ha alimentado mucha gente,
a lo que voy es que ese poder de elegir, si tienes el poder de elegir qué comer
y estás consciente de toda la problemática de la industria avícola y puedes
elegir dejar de comer carne, pues adelante, allí va encaminado, el poder de la
elección del humano ante cualquier problemática que presentamos en Las lagañas
de Oetl, la gente elige o no elige, pero no es absolutismo de que no coman
carne, no es así, a veces no hay de otra y hay que comer carne, entonces es
eso, que seamos conscientes de que podemos elegir lo mejor para el sistema y
para nosotros.
Rafael
Castellanos. Yo creo que comparten el punto de vista, el
teatro también sirve para fortalecer el tejido social. Si hablamos bien del
pollo no vamos con la intención de que cierren Mcdonald’s…, yo creo que la
intención del teatro es humanizar cuando hablamos de comunidad teatral, verlo
que se genere en equipo, como trabajo colectivo, hace que nos sintamos un poco
más hermanos. Esa lo que le queremos apostar no tanto a un discurso panfletario
o al teatro educativo, porque el teatro educativo también le ha hecho daño al
mismo teatro.
Tania
de la Peña. Precisamente ayer tuvimos una experiencia
muy curiosa, nos presentamos un encuentro de municipios de Jalisco, fueron los
representantes de cultura de lo 125 municipios y en los altos hay una gran
producción de huevo y vieron la obra, entonces se generó esa discordia, se
especuló mucho con los productores de huevo viendo esto. El teatro, si bien es
cierto que es muy complicado buscar la representación, sí tiene este poder de reflejar
lo que se está haciendo y repito, no buscamos concientizar, no buscamos educar,
simplemente buscamos que la gente se quede con lo que ellos quieran y lo tomen
como ellos quieran.
Gil
Casas. Pues sí, como dice Rafael, es un proyecto colectivo que
ha llevado su proceso y que cada función es distinta, y hay mucha gente que está
trabajando, no nada más nosotros estamos en escena. Por ejemplo está Fernando
Cano que está en la iluminación. Nuestro proyecto es un proyecto que hicimos sin
el apoyo del estado, cada quien nos juntamos y aporta con ganas de decir algo,
entonces están implícitas otras personas de teatro y no están aquí, el hermano
de Carlos también hace teatro, nos está apoyando, el novio de Tania, no hace
teatro pero también nos apoya. Francisco Ramírez también es parte del elenco,
Ema Miorín… Nuestro proceso interrumpido de la universidad también fue algo
especial porque nos tuvimos que poner a hacer cosas, entonces sí hay mucha
gente, entonces yo creo que la colectividad es importante y claro el público,
porque si no hay público no hay teatro.
findesemana.ags@gmail.com



Comentarios
Publicar un comentario
Fin de Semana, La voz cultural de Aguascalientes, agradece su preferencia y le invita a compartir con nosotros sus comentarios en torno a la cultura de nuestra entidad, que alguna vez desearíamos ver con menos nota roja y con más, mucha más cultura, y, como diría la pintora Rosa Velasco, con gente más sensata, más honesta, más sensible. Sea, pues.