Mi profesión es entretener, emocionar y divertir al público: Malikian

Entrevista exclusiva con el violinista Ara Malikian

  •         El músico académico tiene más técnica y el músico folclórico tiene más corazón y lo mejor es que estos dos mundos se junten
  •         El talento está presente en cada ser humano y luego hay que saber qué hacer con él, el talento no sirve para nada sin el trabajo


Por Jorge Luis Heredia

Lo que hace girar al mundo son las creencias y las creencias no son sino aplicaciones como esas que ofrece Play Store y a Ara Malikian su padre le instaló una aplicación cuando apenas tenía quince años. Le dijo que para que lo respetaran tenía que ser el mejor y no ha parado desde entonces. Si sus compañeros ensayaban una hora, él ensayaba diez. Y como la aplicación nunca descansa, Ara Malikian tampoco, la aplicación se activa de manera incesante para ser el mejor y buscar el respeto que anhelaba su padre.

El talento no sirve para nada sin el trabajo: Ara Malikian. Foto: Ámbar Muñoz.


Ara Malikian parece tener otras aplicaciones instaladas, como la del contador de historias, las cuenta con humor, con sabor y con amor, con su voz entrecortada que se parece tanto a la voz de nuestro libanés Joaquín Pardavé, pero que, a diferencia de Pardavé, Ara Malikian no actúa, lleva la historia de exterminios y guerras en su piel y en su sangre. Lleva en su sangre el exterminio de más de un millón y medio de armenios, la tierra de su abuelo y una guerra de veinte años en el Líbano donde nació su padre y, sin embargo, se da el lujo de sonreír, de hacer bromas por las que inevitablemente la gente suelta la carcajada. Es un contador de historias natural.

A todas luces tiene otra aplicación instalada, la de ser invisible. Ara Malikian parece buscar a toda costa ser invisible. Cuando era adolescente, fingió que adoraba a Led Zeppelin para no confrontar a su hermana… y ser invisible. Fingió que su héroe era Johan Sebastian Bach y de esa manera no contradecir a su padre…, para ser invisible. Cuando llegó a Alemania fingió que era un judío y duró cuatro años tocando música en fiestas judías…, para ser invisible, y todo parece indicar que el único objetivo de ser invisible es que lo dejen en paz para poder dedicarse con total libertad a lo que más ama en el mundo, tocar el violín.

Finalmente, se puede observar otra aplicación en Malikian, la de la timidez. Sí, casi todo mundo consultado coincide en que tiene una personalidad tímida, y sólo hay una forma de suprimir la aplicación de la timidez, con los aplausos, con los gritos de admiración y con los silbidos del público, que a su vez se vuelve loco cuando Ara Malikian toma el violín y juega con él a su antojo. Malikian se vuelve el más clásico de los clásicos tocando a Johan Sebastian Bach o el más rockero de los roqueros tocando a Radiohead.

Y al final, el mayor descubrimiento sobre Ara Malikian es que se trata de un hombre sencillo, vamos, es altamente complejo, pero sencillo como ser humano. No se asume como filósofo, no se asume como un líder internacional de la música, como un músico disruptivo, no, Ara Malikian se asume como un entretenedor. Sólo eso, por eso y por muchas cosas más es que le solicito la entrevista para Fin de Semana y sí, sencillo como es dice que sí y aquí está, completa.
Lo primero que le solicito es que me ayude con un juego de asociación de palabras que permitan un mayor acercamiento al ser humano y acepta gustoso. Le voy leyendo una selección de palabras a lo que él responde con lo primero que se le viene a le mente.

Aguascalientes
Maravilloso, muy a gusto aquí.
Holocausto
Tener siempre en la memoria y luchar para que no se repita
Música
Felicidad
Familia
Amor
Patria
No siento
Talento
No sirve de nada sin trabajo
Trabajo
Divertido, intentar que sea divertido
Líbano
Ahí es donde nací
Tequila
Aprendiendo a gozarlo
Amor
No hay vida sin amor



¿Cómo ocurrió tu gran éxito? Has trabajado en bares, con grupos, pero después Malikian está hasta el cielo, qué fue lo que permitió el gran salto…
No, no creo que esté hasta el cielo, y tampoco lo veo así. El reconocimiento de lo que hago no llegó de un día a otro. Fue un trabajo de muchos años, un recorrido, un concepto y creo que si uno no lo cuida, de un día a otro se puede perder todo este reconocimiento, así que qué pasó, no sé, todo encajó en el trabajo con la gente que te rodea y todo salió bien. Hay que seguir trabajando, hay que seguir luchando para intentar mejorar. Hemos trabajado para ser famosos, he trabajado para ser reconocido por mi música, por mi trabajo.

¿Tu talento es un don que te dio Dios o es trabajo y disciplina? ¿Qué es?
Yo creo que todos los niños nacen con talento. Cada uno quizás con un talento diferente, pero el talento está presente en cada ser humano y luego hay que saber qué hacer con él, por supuesto, como lo dije antes cuando me dijiste “talento”, el talento no sirve para nada sin el trabajo. De hecho, el talento se evapora si no lo cuidas.

El violín ha sido además de un instrumento que no es sagrado para ti, pero sí un instrumento de vida y de salvación, cuando te escuché anoche en el concierto pensé que a lo mejor 800 mil dreamers en Estados Unidos deberían tener un violín cada uno para salvarse de la política de deportación…
Sí, absolutamente.

Ara, un día tu papá te dijo, según entiendo, que para triunfar tenías que ser el mejor en Alemania y me parece que eso es una guía que te lleva por el camino inevitable de ser siempre el mejor, ¿a dónde te lleva eso?
No me dijo para triunfar, no me enseñó para que triunfe, él quería que fuera violinista y me dijo en aquella época para que puedas demostrar que eres el mejor y puedas sobrevivir en Alemania tienes que demostrar que eres diez veces mejor que ellos. Es verdad que eso se me había quedado, practicaba mucho más que todos mis compañeros, porque pensaba que si no era mejor, mi visado no la iban a renovar, mi escuela en la que estaba no me iban a renovar (la estancia), entonces tenía una presión constante.

¿Qué sientes cuando tocas el violín?
Pues, sé que puede sonar grosero, pero siento como un orgasmo musical, siento mucha felicidad, siento que la música me posee y que siento mucha felicidad y siento que mi papel es transmitir lo que siento al público.

Eres una persona incansable, te he visto en el escenario bailar, brincar, tocar el violín de rodillas, ¿cómo le haces?, ¿qué comes?, ¿descansas las horas suficientes?, ¿tienes una dieta?, ¿haces ejercicio? ¿cómo conservas esa energía?
¿Qué cómo?, pues enchiladas y tacos, porque me encanta la comida mexicana. La verdad es que yo en la vida real soy una persona bastante tranquila, bastante introvertida, pero en el escenario me entra una energía, que le saco provecho y es verdad que también intento cuidarme, intento cuidarme físicamente y también la dieta, tampoco muy estricto, pero intento controlar no comer todo lo que me gusta. Pero lo que más me ayuda en el escenario es la energía que me entra una vez teniendo en cuenta que tengo un público enfrente y necesito cada parte de mi cuerpo para agradar a todo el público.

Me da la impresión, de repente, ayer comentabas que fingiste ser judío varios años y me da la impresión de que traer un violín en la mano y fungir eso te da la libertad para ser el artista que eres. ¿Atrás de ese fingimiento hay un hombre que todavía no conocemos?
No lo sé, yo sé que el violín es para mí un compañero que me ayuda a todo, pero soy bastante honesto en la vida, en el escenario también, de hecho, creo que había una época en que no me había encontrado personalmente, me sentía desubicado, pero el cambio fue al momento de que yo quería hacer la música tal como soy yo, de ahí pues empezó todo a tener sentido para mí, para mi arte y para mi profesión.

Ara, ¿cómo te ves en 11 años? Vas a cumplir en una semana 49, ¿cómo te ves en 11?
Pues espero que igual que ahora, quiero seguir tocando porque es lo que me hace feliz, seguir viajando, seguir disfrutando de mi familia, de mis amigos.

¿Tienes tiempo para disfrutar de tu familia?
Poco, pero lo intento, lo máximo que puedo.

¿Cuál sería tu misión, con ese gran don que tienes, qué misión tienes en este planeta?
No sé si es una misión, no lo veo como una misión. Yo lo que hago es música y sé que la música a priori parece un adorno en la vida, pero yo creo que nosotros los artistas, músicos, tenemos que tener la conciencia de que somos entretenedores y es lo que tenemos que hacer, es entretener, divertir emocionar al público, eso es lo que es mi profesión, a partir de ahí, si podemos a través de la música, a través del arte, a través de estar contacto con el público podemos concienciar, podemos sensibilizar sobre las injusticias que hay en la vida, pues eso creo que es un deber que tenemos, pero mi profesión es entretener, emocionar y divertir al público.

¿Interiormente cuál es tu misión, qué buscas, qué quieres, qué deseas?
La felicidad.

Como todo mundo.
Claro y si puedo mejorar un poco la vida de los demás, eso me encantaría.

¿Qué opinas de la música de banda mexicana, si es que la conoces, por ejemplo Banda El Recodo, música popular mexicana como la de Juan Gabriel, ranchera como la de Vicente Fernández…?
Me encanta, me emociona muchísimo. De hecho, ahí está una de las cosas que más me gustan en mi profesión y de viajar. Hoy día la mejor manera de enriquecerme es seguir aprendiendo, es descubrir las músicas populares de cada cultura, para mí por ejemplo ver cómo toca un violinista de mariachi es muy enriquecedor, cómo se toca el violín en México, probar cosas, hacerlo mío y hacerlo a mi manera eso es maravilloso, poder tocar con músicos mexicanos, del folclor, del tradicional, del rock y del pop, para mi es la cosa más bella de mi profesión.

Existe como que una visión de que la música popular digamos tiene un nivel menor, es inferior, por lo que veo, para ti no hay discriminación, ¿es cierto?
Absolutamente, yo creo que la base de todo viene de la música popular, de la música folclórica, los grandes compositores de música clásica se han alimentado del folclor, es la música más importante y yo creo que los músicos del folclor son grandes músicos, especialmente transmiten mucho y yo creo que es muy, muy importante para alguien que viene de la música clásica inspirarse de los músicos folclóricos porque van a aprender muchísimo y a veces la diferencia entre un músico académico y uno folclórico es, a priori, parece que la diferencia es que el músico académico tiene más técnica y el músico folclórico tiene más corazón, está más conectado con la tierra, con su pueblo y lo mejor es que estos dos mundos se junten y yo creo que no hay peor o mejor, no hay música menor, o más culto o menos culto, yo creo que todas son, si están bien hechas, con cariño, con amor, todas están maravillosas.


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