Busco hechizar al público con el cuerpo, la voz y el movimiento: Fernando Huerta

Quijote, vencedor de sí mismo en el Teatro del IMSS

  •          Al no haber escenografía, al ser los movimientos escenografía y crear la atmósfera con el cuerpo, pues es como mi elemento artístico.
  •          Quizás no vivo con lujos o frivolidades materiales, pero el teatro te da salud, te la medicina.


Por Jorge Luis Heredia

Una obra alucinante, una historia que hemos visto ya en muchas versiones, el Quijote, que es cierto, no atrae a muchos jóvenes, pero una vez que llegan al teatro, no querrán salir de esta obra dirigida por Claudio Valdés Kuri con un actor, Fernando Huerta, que en Aguascalientes dejó hechizados a los espectadores. Huerta hace el personaje salido de las páginas de Don Quijote y cobra vida, muy consciente de que alguien lo creó y que su vida está regida por su escritor, pero que al final decide no morir como “lo escribieron”, sino que él decide escribir su propia vida, una metáfora que a más de bella, retadora.

El actor Fernando Huerta en Quijote, vencedor de sí mismo.


Quijote, vencedor de sí mismo, es una obra poderosa. La mitad es un monólogo de Fernando Huerta que involucra al espectador, que le quita el papel de mero espectador y lo lleva al escenario con excelentes resultados. Un alcalde que pasa al escenario a nombrar Caballero a Don Quijote, y varios participantes, entre ellos una joven mujer que a pesar del yeso que carga en una pierna, sube al escenario con muletas. Simplemente no se puede resistir. Fernando hace que los espectadores entren al mundo de Don Quijote y como sorpresa mayúscula, de pronto, como si fuera un espectador más en el escenario, entra en acción Xóchitl Galindres.

Xóchitl Galindres hace el papel de una persona de nuestro tiempo que lleva un diario, el cual, igual que la obra de El Quijote, tiene un poder sobre ella, con la diferencia de que ella misma escribe su historia. El diario de Xóchitl cobra vida y si se abre, puede descubrir escenas de su vida de cada día con todo y los colores violentos. Y de esta manera se liga la vida del Quijote con nuestro presente y podemos enterarnos de cosas tales como el acoso escolar actual o de los delirios quijotescos como el de las Patronas que, sin recibir nada a cambio, dan un poco de alivio a los migrantes que van al norte en La Bestia.

Y todo ello en el teatro del IMSS en la gira teatral 2017, con la que el Instituto intenta reactivar doce de los 38 teatros que tiene y en breve se presentarán tres obras más: El Diario de Ana Frank, Un Picasso y Zapato busca Zapato. De la obra de Quijote, vencedor de sí mismo pocos, o muy pocos se enteraron en esta ciudad, y aunque sea de a poquito, pues fue una sola función, Aguascalientes fue invadida por esos delirios quijotescos para que el mundo sea mejor, para evitar la muerte de Don Quijote y para dominar el monstruo de la apatía. La obra, ciertamente, no es nueva, se estrenó el año pasado en el Festival Cervantino, para celebrar los 400 años de la muerte de Cervantes y su preparación no fue de un día para otro, tuvo un laboratorio de cinco meses. Nada improvisado.

Ante el reto que representa la parte del monólogo, el hecho de involucrar al público de manera tan dinámica y mantener la atención al borde por casi una hora y media, solicito, para Fin de Semana, una entrevista con el actor Fernando Huerta.

-- ¿Encuentras en el publico la respuesta que buscas?
-- Sí, el público no está acostumbrado a interactuar por miedo al ridículo, pero hay un momento en que el público se da cuenta de la gentileza del personaje Don Quijote de la Mancha y se conecta con esa sensación, con la parodia del Caballero Andante y sobre todo con la comedia y poco a poco el público se va dejando ir… Yo tengo que ser muy cuidadoso para no amenazar o no tener una energía violenta, sino que todo el tiempo necesito transmitir una energía cariñosa y una energía de ánimo y alivio al público, pero siempre encuentro la respuesta que busco en el público.

-- ¿Cómo le haces para convertirte en el personaje de Don Quijote de las Mancha?
-- Pues el maestro Claudio Valdés Kuri nos pidió que leyéramos completos el primero y segundo tomo. Algunos capítulos los leí muy rápidamente, otros me detuve. Yo ya había leído varios capítulos del Quijote cuando era adolescente y ahora estudié mucho del Quijote, sobre Cervantes, sobre la historia de España, sobre la historia del judaísmo. Yo estudié unos años de teología y de exégesis bíblica, los temas del Midrash, el Talmud, la Cábala. La obra de Don Quijote tiene mucha metafísica y hermenéutica.
Hay muchos autores que comentan que el término de La Mancha no es la zona manchega, sino la mancha judía, de judíos conversos, pero que mantenían su simbolismo y su mística en el Talmud y en la Cábala. Estudié mucho sobre Don Quijote, hay autores que lo vinculan con San Ignacio de Noyola.
¿Y cómo me transformo? A partir de mi cuerpo, yo soy un actor que comencé como bailarín y el teatro corporal es mi dinámica, mi especialidad y la forma en que yo construyo el personaje es a través del cuerpo heroico, desposeer mis actitudes físicas naturales y construir un cuerpo arquetípico, para encarnar el personaje del guerrero y del caballero andante, el Quijote.

-- Supongo que haces mucho ejercicio, es agotador tu papel…
-- Sí, y el traje es muy pesado, muy demandante, pero son de esas oportunidades que el teatro te da, que la vida te da como actor para mostrar todo tu potencial artístico. No hay muchos actores corporales. El teatro en México se vincula más hacia el texto y la emoción, hacia la interpretación vocal, pero el ámbito del cuerpo y la ideología del teatro físico es una herramienta que a veces se confunde con la danza, con la danza teatro y para mí el entrenamiento es una cosa de disciplina que no lo veo como cansancio, como algo agotador, a pesar de que es algo muy agotador, yo siempre estoy agradecido de tener trabajo y poder tener este monólogo en la primera parte y después un diálogo. Al no haber escenografía, al ser los movimientos escenografía y crear la atmósfera con el cuerpo, pues es como mi elemento artístico.

-- El único problema que veo es que solo es una función en Aguascalientes…
-- Sí, pero en la Caravana Teatral vamos a tener una función más aquí en Aguascalientes, desconozco en dónde, pero eso va a ser en diciembre de este año o enero del siguiente. Y bueno, que sea una única función es algo muy especial, en un momento poder vincularnos con el público de Aguascalientes en esta función y tratar de dejar como el hechizo abierto.

-- ¿Cuál es tu reto más grande en esta obra?
-- Toda la obra es compleja. Yo como actor he tenido la fortuna de ser muy versátil, he tenido una carrera larga en la danza contemporánea, en la danza butoh en México, en la comedia musical, en el cabaret, en el clown y en diferentes tipos de teatro y esto…, yo tengo un personaje que se llama Remi Jackson en La banda de los payasos negros, que es cabaret clown y para mí ha sido un trabajo muy enriquecedor el poder improvisar, eso rompe la cuarta pared y busca que estimules, ahora estoy estudiando stand up comedy para entender esa otra visión del trabajo y en la primera parte, durante el monólogo, utilizo esos recursos técnicos y esas tablas de improvisación, aunque el texto es completamente memorizado, pero sí buscar una soltura y poder hechizar al público con el cuerpo, con la voz, con el movimiento.
Es muy demandante físicamente pero digamos que es muy por tu cuenta, como vivir solo, como saberte dueño de tu espacio. Saber que tengo que respirar, tomar agua en ciertos momentos que están hechos para tomar agua para poder seguir…, cuando entra mi compañera Xóchitl Galindres se comparte entre ambos el dinamismo y el protagonismo de la obra y ahí, digamos que descanso físicamente, pero el texto, el diálogo, el tiempo, el ritmo es otra complejidad, entonces la primera parte tiene una complejidad y la segunda, otra, no hay un momento de descanso y eso como actor es muy enriquecedor, porque obligan a no dormir, a no perder tu concentración, a no perder tu flujo sanguíneo, tu respiración, y todo eso lo hago para poder llegar al Quijote, para poder llegar al final de la obra.

¿Tú qué quieres como actor? ¿Te da de comer… y espiritualmente? ¿Estás buscando dar un paso a otro lado? ¿Qué buscas como actor?
Yo me siento honrado de tener trabajo, primeramente. Soy docente, soy investigador. Tengo trabajo de teatro, hemos tenido muchísimas funciones… Me interesa el cine, hago cine como coreógrafo y también como actor y estoy buscando entrar a la televisión como actor y también como estandopero, me interesa la versatilidad, no sólo quedarme en un flujo. Yo vivo de hacer teatro, pero también vivo de dar clases en el sector artístico y por supuesto que quizás no vivo con lujos o frivolidades materiales. El teatro te da salud, te la medicina.


findesemada.ags@gmail.com

Comentarios

Publicar un comentario

Fin de Semana, La voz cultural de Aguascalientes, agradece su preferencia y le invita a compartir con nosotros sus comentarios en torno a la cultura de nuestra entidad, que alguna vez desearíamos ver con menos nota roja y con más, mucha más cultura, y, como diría la pintora Rosa Velasco, con gente más sensata, más honesta, más sensible. Sea, pues.

Entradas populares

El machismo, como el feminismo, es un error: Dolores Castro

El arte es muy incómodo para los poderosos, causa conciencias: Mauro Zanatta

Crea Juan Carlos Pérez obra de arte para hablar con el inconsciente

Para la soprano María Reyna, uno siempre tiene que luchar por lo que quiere

La trampa de las becas como única forma de hacer carrera literaria: Ilse Díaz

Falta en Aguascalientes la gran figura literaria: Roberto Bolaños

El Réquiem de Mozart es nuestra carta de presentación: Daniel Romo

La retribución de un artista es injusta: José Luis Sustaita (II de II)

Regresar el ferial al pasado es como querer empedrar las calles como hace cien años: Rubén del Toro